Las hernias cervicales son lesiones en los discos de la columna cervical, situados en el cuello, que pueden causar dolor, rigidez y problemas de movilidad. Entenderlas es clave para detectar los síntomas a tiempo y buscar el tratamiento adecuado.
¿Qué es una hernia cervical?
Una hernia cervical ocurre cuando el núcleo del disco intervertebral se desplaza fuera de su lugar, presionando nervios cercanos. Esto puede generar dolor localizado o irradiado hacia hombros, brazos o manos.
Diferencia entre hernia y protrusión
-
Protrusión: el disco se abomba pero el núcleo no se rompe. Suele causar síntomas leves o incluso pasar desapercibida.
-
Hernia: el núcleo sale del disco y presiona estructuras nerviosas, provocando dolor más intenso y síntomas neurológicos.
Síntomas de una hernia cervical
Los síntomas varían según la ubicación y la severidad:
-
Dolor en el cuello que puede irradiarse a hombros, brazos y manos.
-
Hormigueo o adormecimiento en brazos o manos.
-
Debilidad muscular en extremidades superiores.
-
Rigidez y limitación de movimiento del cuello.
-
En casos graves, pérdida de coordinación fina en manos.
Diagnóstico
Para diagnosticar una hernia cervical, los especialistas pueden usar:
-
Exploración clínica: valoración de movilidad, reflejos y fuerza muscular.
-
Imagenología:
-
Resonancia magnética (RM): el estándar para visualizar discos y nervios.
-
Tomografía (TC): útil si la RM no está disponible.
-
-
Electromiografía: para evaluar la afectación nerviosa si hay síntomas de debilidad.
Tratamientos
El tratamiento depende de la gravedad:
1. Conservador
-
Reposo relativo y modificación de actividades que generen dolor.
-
Fisioterapia y ejercicios de fortalecimiento cervical.
-
Medicación antiinflamatoria y analgésica.
-
Uso ocasional de collarín cervical bajo supervisión médica.
2. Infiltraciones
-
Corticoides u otros fármacos para reducir inflamación y dolor.
3. Quirúrgico
-
Considerado en casos de dolor intenso o pérdida de función neurológica.
-
Técnicas como discectomía cervical o fusión vertebral buscan liberar presión sobre los nervios y estabilizar la columna.
Prevención y cuidado
-
Mantener buena postura, sobre todo al trabajar frente a pantallas.
-
Evitar cargar peso excesivo sobre los hombros.
-
Fortalecer músculos del cuello y espalda con ejercicios específicos.
-
Consultar al médico ante los primeros síntomas de dolor irradiado, hormigueo o debilidad.
¡Suscríbete para no perderte nada!
Descubre más desde El Rincón de una Chiari
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
