Patatas Gratinadas Lyndolis

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Una buena guarnición es tan importante como el resto del plato, aunque en ésta ocasión , las patatas lograrán acaparar el protagonismo . Las patatas gratinadas  al estilo Lyndolis, son una excelente elección si tienes una comida o cena especial. No puedo explicar con palabras lo buenísimas que son, ¡de verdad! En mi casa gustan muchísimo, son la guarnición del plato de noche buena y me encantaría que las probarais y me dierais vuestra opinión.

Es válida tanto para acompañar carnes o pescados.
Es sencilla aunque, como todo lo bueno…lleva su tiempo de elaboración.
Los ingredientes son básicos, y en cuanto a cantidades me gustaría poder concretar pero varía en función de los comensales, para la bandeja que veis, yo emplee unas 5/6 patatas gigantes. Nosotros somos de mucho comer y suelo hacer 3 raciones/montañitas por persona…

Ingredientes

  • 5/6 Patatas grandes
  • 1/2 litro de bechamel aproximadamente ( mejor casera que comprada, pero es a vuestra libre elección )
  • 3 cucharadas de queso parmesano o grana padano
  • 5/6 cucharadas de pan rallado
  • 1 cucharada de ajo molido fresco
  • 1 cucharada de perejil fresco
  • Nuez moscada, sal y pimienta al gusto
  • Palillos

Elaboración

Existen dos formas de elaboración, cociendo la patata o friéndola. El consejo es que optéis por la segunda ya que a mi criterio, es bastante mejor.

Opción 1 – Cocer la patata:

Pondremos al fuego una olla con abundante agua, introduciremos las patatas y cocer (el tiempo va en proporción al tamaño, tan solo hay que ir pinchando). No deben de quedar muy cocidas!!! de hecho, recomiendo retirar aún cuando le faltan 5 minutos.
Dejar enfriar un poco para poder manipularlas. Pelar y cortar en rodajas (grosor que cada uno estime oportuno).
Opción 2 – Freír la patata:
Pelar las patatas, lavarlas, secarlas y cortarlas en rodajas de 1 cm aproximadamente. Freír en abundante aceite hasta dorar. Retirar a una bandeja con mucho cuidado y con cuidado de que no se peguen las unas a las otras. Mi recomendación es secarlas con papel absorbente y colocar sobre una base sobre papel de horno.
Reservar mientras preparamos la bechamel  (1/2 litro leche, 3 cucharadas mantequilla, 60 gr de harina, nuez moscada, sal y pimienta). En un cazo echaremos la mantequilla, cuando esté deshecha, añadir la harina y cocinar un par de minutos removiendo a conciencia para cocinar la harina y que no quede cruda en bechamel.
Añadir la leche sin dejar de remover, poco a poco irá adquiriendo consistencia. Finalmente salpimentar y añadir nuez moscada al gusto. Reservar.
En un bowl vamos a mezclar el pan rallado, el ajo picado, el perejil y el queso . Aquí va un poco al gusto, añadir más o menos cantidades según el punto de sabor que queráis destacar (pero sin pasarse). Debe estar equilibrado. Yo la mezcla la hago un poco a ojo pasándola bien por la picadora.
En una bandeja de horno iremos haciendo las “montañitas ” de patata como si fuera una lasaña, usando palillos para que se mantengan erguidas.
Una rodaja, un poco de bechamel, una rodaja, un poco de bechamel….¿Cuántas? ¡las que soporte la torre!
Por último espolvoreamos sobre la bechamel la mezcla seca de  pan rallado, queso, ajo y perejil.
 Queda genial si le añadís tomates deshidratados cortaditos o un cherry cortado por la mitad o incluso podéis añadir una mezcla de diferentes quesos si os va la marcha.
Gratinar en el horno a 175º  hasta dorar y listos!
Os aseguro que siempre triunfan!!

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