Las náuseas pueden aparecer después de una comida copiosa, durante un viaje, en el embarazo o como consecuencia de determinados tratamientos. Entre los remedios naturales que se han utilizado tradicionalmente para aliviar esta molestia destaca el jengibre, una raíz aromática muy presente en la cocina asiática y cada vez más habitual en nuestros hogares.
Pero ¿realmente funciona? ¿Es mejor tomarlo en infusión, fresco o en cápsulas? Y, sobre todo, ¿es adecuado para todo el mundo?
Vamos a descubrir qué se sabe sobre el jengibre, cómo se utiliza tradicionalmente y qué precauciones conviene tener en cuenta antes de incorporarlo a nuestra rutina.

¿Por qué se utiliza el jengibre para las náuseas?
El jengibre (Zingiber officinale) es una planta originaria de Asia cuyo rizoma, la parte subterránea del tallo, se utiliza tanto como alimento como en la medicina tradicional.
Desde hace siglos se ha empleado para las molestias digestivas, la sensación de estómago revuelto y las náuseas.
Su interés actual se debe a que contiene sustancias bioactivas, entre ellas los gingeroles y los shogaoles, que se investigan por sus posibles efectos sobre el aparato digestivo.
4 formas tradicionales de utilizar el jengibre
1. Infusión de jengibre fresco
Es una de las formas más populares de consumir esta raíz. Su sabor es ligeramente picante, cálido y aromático.
Ingredientes:
- Un trocito pequeño de jengibre fresco.
- Una taza de agua.
- Un poco de limón, si te gusta y lo toleras bien.
Preparación:
- Lava bien el jengibre y córtalo en rodajas finas.
- Calienta el agua hasta que hierva.
- Añade el jengibre y deja que repose unos 5-10 minutos.
- Cuela la preparación y espera a que esté templada antes de beberla.
Puedes empezar con una infusión suave y observar cómo te sienta. No existe una concentración casera universal que garantice el alivio de las náuseas, y una infusión no equivale a las dosis de los extractos utilizados en los estudios.
Si tienes reflujo o acidez, ten en cuenta que el jengibre puede empeorar estas molestias en algunas personas. El limón también puede resultar irritante si no toleras bien los alimentos ácidos.
2. Jengibre fresco en pequeñas cantidades
Otra opción es incorporar una pequeña cantidad de jengibre rallado a la comida, una sopa o un caldo.
Esta alternativa permite consumirlo como alimento sin recurrir a preparados concentrados. Su sabor intenso hace que no sea necesario añadir demasiado.
Si tienes el estómago revuelto, puedes probar una cantidad pequeña y comprobar tu tolerancia. Si notas más ardor, dolor o malestar, deja de tomarlo.
3. Bebidas elaboradas con jengibre
Algunas bebidas contienen jengibre como ingrediente principal, pero conviene leer las etiquetas: no todas contienen la misma cantidad y algunas incluyen grandes cantidades de azúcar o aromas.
Tampoco debe darse por hecho que una bebida con sabor a jengibre tendrá los mismos efectos que la raíz fresca o que los extractos estudiados científicamente.
Si las náuseas te dificultan beber, toma pequeños sorbos de agua u otros líquidos que toleres. Mantener una hidratación adecuada es especialmente importante cuando hay vómitos.
4. Preparados de jengibre en cápsulas
Existen complementos alimenticios que contienen polvo de raíz o extractos concentrados de jengibre.
Aunque algunos estudios han utilizado estas presentaciones, no todos los productos son equivalentes. La concentración y la composición pueden variar considerablemente.
No conviene elegir una dosis por imitación de una receta encontrada en internet. Si quieres utilizar cápsulas para tratar las náuseas, consulta con un profesional sanitario, especialmente si tomas medicación, estás embarazada o tienes alguna enfermedad.
¿En qué situaciones puede ayudar?
El posible beneficio del jengibre depende de la causa de las náuseas.
Náuseas durante el embarazo. Es uno de los usos mejor estudiados. Algunos estudios sugieren que puede reducir las náuseas, aunque la calidad de la evidencia no es uniforme. Durante el embarazo, consulta con un profesional sanitario antes de utilizar suplementos.
Molestias digestivas leves. Se ha utilizado tradicionalmente para el malestar de estómago, pero no todas las causas de náuseas responden al jengibre. Si las molestias persisten, es importante averiguar su origen.
Mareo durante los viajes. Aunque es un remedio popular, los estudios no han demostrado un beneficio consistente. No debe sustituir las medidas o los tratamientos recomendados para el mareo.
Náuseas relacionadas con tratamientos médicos. La evidencia es variable y no permite recomendarlo como sustituto de los medicamentos prescritos. Si estás recibiendo quimioterapia o te estás recuperando de una intervención, consulta con tu equipo sanitario antes de utilizarlo.
Precauciones: quién debe tener cuidado con el jengibre
Que sea una raíz utilizada en la cocina no significa que cualquier cantidad sea apropiada para cualquier persona.
Puede provocar molestias digestivas
En algunas personas, especialmente cuando se consume en cantidades elevadas, puede causar:
- Ardor de estómago.
- Reflujo.
- Molestias abdominales.
- Diarrea.
- Irritación de la boca o la garganta.
Si notas que las náuseas empeoran después de tomarlo, no sigas insistiendo.
Si tomas medicamentos, consulta antes de utilizar suplementos
Los posibles efectos del jengibre sobre la coagulación y sus interacciones con determinados medicamentos requieren precaución, especialmente con preparados concentrados.
Si tomas anticoagulantes, antiagregantes plaquetarios u otros medicamentos de uso habitual, consulta con tu médico o farmacéutico antes de utilizar complementos de jengibre. No suspendas ni modifiques tu medicación por tu cuenta.
Si tienes cálculos biliares
Si tienes cálculos biliares o una enfermedad de la vesícula, consulta con un profesional sanitario antes de utilizar jengibre con fines medicinales, sobre todo en forma de suplemento.
Durante el embarazo y la lactancia
El jengibre se utiliza habitualmente para las náuseas del embarazo, pero eso no significa que todas las presentaciones y cantidades sean igual de apropiadas.
Consumirlo como ingrediente culinario no es lo mismo que tomar extractos concentrados. Si estás embarazada o dando el pecho, consulta con tu profesional sanitario antes de utilizar suplementos.
Importante
La clave está en utilizarlo con sentido común: no confundir una tradición con una garantía de eficacia, no sustituir tratamientos necesarios y consultar cuando existan enfermedades, medicación habitual o síntomas importantes.
Las náuseas son un síntoma, no una enfermedad.
Pueden deberse a problemas digestivos, infecciones, medicamentos, embarazo y otras causas que requieren una atención diferente.
Busca atención médica urgente si las náuseas o los vómitos aparecen acompañados de dolor intenso en el pecho o el abdomen, desmayo, confusión, dificultad para respirar, sangre en el vómito o dolor de cabeza intenso y repentino.
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