Un post, un bote de lápices y el corral de cerdos.

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Son las 3  de la madrugada.  Momento en el que decido escribir una entrada después de leer un testamento en forma de comentarios al que acabo de titular «un post, un bote de lápices y el corral de cerdos»  . Lo sé, parece el título de un capítulo de La que se avecina pero en realidad, tiene mucho que ver con lo que vivo a diario desde que me dedico a lo que me dedico.

No puedo acostarme  sin hablar antes de la santa y bendita paciencia que tengo con algunas  bacterias/virus/personas que son inmunes a las vacunas que me auto inyecto.

Tengo una certeza, y es que sé que tengo integrado un imán que atrae a todos los idiotas existentes en varios kilómetros a la redonda y unos cuantos de miles más si lo aplicamos a las distancias virtuales.

Resulta más que curioso que el único propósito  que tienen en la vida algunas personas  sea solo el de remover un potaje como ingrediente base, la mierda….eso me entristece además de propiciar la inflamación de la vena de mi cuello la cual está a punto de explotar .

Quiero  pensar que se trata más bien de una falta de capacidad para disfrutar o crear (con todo lo que su palabra abarca)  y  ser generosos para y con la gente. Así que , me he sentado a reflexionar como muchas veces hago después de leer algo que me ha molestado profundamente.

No le doy al alcohol pero hoy me hice un Gintonic y con el, brindo  por  el poder de superación que tienen algunos cerebros excesivamente resecos.

Quedé con la mirada perdida en el último comentario que leí en una de mis redes sociales. Así estuve 10 minutos, hasta que sustituí la pantalla del ordenador por mi bote de lápices de colores con las puntas bien afiladas. Y sin más, empecé a imaginar cual sería el  color que escogería  si tuviera a que dibujar a esas personas.

Podría emplear una paleta multicolor con decenas de subtonos para pintar a cualquier persona que aprecio. ¿ Pero cuando hablamos de personas tóxcias ?

Lo que si está claro es que para los seres dañinos camorristas, no existen colores de relleno…por lo que tan solo podría delinear una silueta hecha a lápiz. Pobre, vacía y sin sentido, incluso diría que un tanto abstracta.

Estoy enfadada, salta la vista,. Pero no haré demasiado hincapié en ello para no dar más  importancia al hecho de que existen otros seres humanos  en el mundo  a los que soportar, carentes de  sensibilidad,empatía y/o respeto .

Debería existir un antivirus que detectara este tipo de perfiles y directamente los metiera en cuarentena por no decir, eliminar permanentemente.

No pasa nada, porque en el fondo…esa ecuación de  maldad y egocentrismo salpicado con un toque de soberbia y prepotencia en forma de carne y hueso, hace reír a mucha gente.  A mi por ejemplo, y de ahí ésta reflexión gráfica.

Sigo saboreando mi gin tonic, volviendo  la vista a  la pantalla del ordenador y debatiendo internamente cual es el límite de tolerancia para cada uno.  La diferencia de opiniones no hace diferentes a las personas. No cuando hay respeto. Pero cuando ésta se pierde…ahí entra en juego la educación. Y ésta no se mide…la educación es educación, ni poco ni mucho. Se tiene o no se tiene.

Ésto me inspira, así que cojo un papel y mi bote de  lápices . Pienso…y lo hago  durante un rato porque mi cabeza anda bloqueada en un  bucle de pensamientos que generan mal karma.

Entonces me pregunto a mi misma ¿ tú como ves a esas personas?

Y  lo primero que me viene a la imaginación es  un cerdo.

Lo dibujo de color  rosa fucsia con topos verdes, ridículo como el solo pero me hace reír. Mucho. Sin darme cuenta, o queriendo hacerlo…le he dibujado sin rabo y sus orejas me recuerdan a las de un gremlin. Estoy por echarle un vaso de agua encima y esperar a ver  si reacciona del mismo modo.

Y es que en la vida, hay personas que merecen ser dibujadas de mil colores y personas que tan solo hay que delinearlas por su falta de contenido. Si, lo sé…yo dibujé un cerdo rosa a topos, pero es obvio que mi única intención era ridiculizar cualquier pensamiento interior, y ésto dice mucho de mi forma de canalizar toda esa basura que me llega en forma de vómito digital.

Desde ese momento, trato de gestionar los malos modos y las malas personas desde ésta perspectiva. Las ridiculizo en mi mente y acabo riendo con ello.

¿ De qué sirve hacer ésto ?

Es una forma de no permitir que los insultos o las malas críticas carentes de argumentos, nos afecten de forma negativa y sobre todo, a aceptar que hay personas que no pueden aportar más de lo que demuestran. Por lo que no les exijamos usar neuronas que no poseen y seamos considerados. Demos las gracias porque al menos de su estupidez, logramos reír un rato.

Y aunque en éste preciso momento, hubiera dibujado la silueta de un dementor como los de Harry Potter por la frialdad que impone, he escogido reírme de la situación y ridiculizar todo ese sentimento con mi estúpido cerdo a topos.

 

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