Un día en la farmacia

WebMaster/ Noviembre 29, 2016/ CHIARI, HUMOR, SALUD/ 2 comments

Quiero recordar con vosotros una de esas anécdotas que a veces nos pasan y que merecen que les dediquemos su momento de gloria.  Yo quiero hablaros de una en especial que me hace reír cada vez que la recuerdo.  Fue esa época en la que mis idas y venidas a la farmacia se convirtieron en una rutina más. Como ir a a la frutería,carnicería…con la lista de la compra en la mano.

Ponme una de ibuprofeno,2 de enantyum y 4 de omeprazol…y luego toma, pásame la tarjeta. El despliegue en la pantalla he de decir que me generaba vergüenza de por si  aunque ya, siendo amiga íntima de la dependienta poco a poco fue perdiendo esa sorpresa en la expresión de su cara al preguntarme girándome el monitor, qué es lo que quería de los 20 medicamentos que había cargados.

Un día en esa farmacia, la cual no cierra a medio día, en torno a las 2  me atendió un chico nuevo , mi amiga estaba de vacaciones y el se había quedado solo al cargo mientras su jefa comía. Me pasó buenamente la tarjeta  varias veces y a la cuarta, tuve que decirle…tranquilo,  no hay ningún error…saldrán muchos medicamentos. Su cara pasó por una infinidad de colores, verde,azul,amarillo,rojo…no quería reírme de ninguna de las maneras y agaché la cabeza dejándole tiempo. El muchacho añadió con vergüenza “hoy es mi primer día y es mi primer trabajo”, traté de tranquilizarle y lo dejé a su aire…pensé que no supondría una odisea hacer click sobre cada medicamento en pantalla. Pero ahí empezó la  odisea con la comanda…

  • La teoría….4 cajas de Tryptizol,  2 de Palexia, 2 de Omeprazol, 1 de diazepam, 2 de codeína, 6 cajas de ampollas de hierro, 2 cajas de  vitamina C y un montón más que ni recuerdo. Tan solo sé que cada  mes y medio salía con dos bolsas llenas.

117260-944-550Esa farmacia, es de las que posee un sistema automatizado  al confirmar el medicamento, confirma el artículo y cae por una especie de tobogán  depositándose  justo al lado de la caja. El chico no paraba de clickear pero se me antojaba demasiado ruido en ese tobogán. No era normal. El ordenador pitaba y la gente se aglomeraba detrás de mi intentando averiguar. La montaña de cajas de medicamento era espantosa. Lo peor de todo es que todas eran de diazepam de 5 mg. Había al menos 25 cajas amontonadas y seguían cayendo. Tras varios segundos el chico desesperado coge el teléfono mientras yo hacía casitas con las cajas sobre el mostrador para evitar que cayeran al suelo. Siento una mano en mi hombro…

-Mujer alcahueta:  ¿Tienes que tomar todo eso?

-Yo: No…no eso, no…-respondí avergonzada

El ordenador entró en un bucle de pitidos que eran insoportables para el oído humano. El dependiente, entrando en fase  3 de ansiedad…alza las manos llevándoselas a la cabeza. ¡No sé que hacer! gritó en alto. Buenamente, como informática que soy…me asomé por ver que ocurría en la pantalla. Por algún motivo, multipicó por 35 cada artículo…al no constar en receta cargada en la tarjeta, dió un error pero su sistema se colapsó por un falló y tan solo estaba expulsando todo el stock de diazepam de  la farmacia. Le pregunté si sabía cuantas cajas tendrían en stock y el pobre se echó a llorar, por lo que imaginé que muchas.

Para su suerte, la jefa entró corriendo al ver su llamada. Miro la pantalla y se echó las manos a la cabeza. Yo seguía esperando con cara de situación y apilando cajas. Me tomé incluso la molestia de alinearlas todas en posición y que se viera el nombre de frente. Cuando la máquina terminó de expulsar diazepam…habría llenado una caja de cartón del tamaño  de una tv de 42″. El ordenador cesó de pitar y le dije:

  • Me pasas de nuevo la tarjeta?  o prefieres que me vaya – entre risas intenté calmarle

Me miró aterrado, aún con lágrimas en los ojos y con las mejillas como dos fogones industriales. Procedió cuando su jefa con cara de ogro asintió con la cabeza. Con suma cautela, fue haciendo click de un modo pausado y acentuado, como diciendo “uno de estos”, “solo uno”…y fue cayendo caja tras caja. De nuevo se lleno el mostrador aunque esta vez  era lo correcto. A excepción de una cosa…

  • Farmacéutico: Faltará el diazepam…
  • Yo: Pero si tienes un millón de cajas aquí!
  • Farmacéutico: Si, pero no es real. El stock me dice que no hay.
  • Yo: Pues añade 1 al stock ,  luego pasa la tarjeta y me lo das.
  • Farmacéutico: No tengo autorización para hacer eso

El muchacho empezó a descomponerse otra vez y las lágrimas amenazaban con desparramarse por sus mejillas, así que le dije que iría otro día. De nuevo esa mano en mi hombro…

  • Mujer alcahueta: ¿Falla mucho el ordenador no?
  • Yo: Esta vez no ha fallado señora
  • Mujer alcahueta: ¿Entonces tomas todo eso?

Me miro con una cara que no se ni como describir, no soy de dar explicaciones pero aquel personaje con su carrito de compra lleno de verduras esperaba algún comentario más.

  • Yo: Tengo varios problemas de salud señora. Y de momento necesito todo esto.
  • Mujer alcahueta: y que tienes?

He de decir que me pensé varias veces si debía nombrar uno de mis problemas pero dado que estaba segura de que no tendría ni idea de lo que era, opté por elegir la mejor de todas.

  • Yo: Chiari, tengo chiari….

Le sonreí y esperé a que el datáfono diera el aceptado a aquella estrepitosa cuenta  de química insana que me dejaba la cuenta tiritando .

  • Ahhhhh  vaya si, si, me sabe muy mal con lo joven que eres.

Lo dijo de un modo tan peculiar que  me hizo creer que sabía de lo que hablaba. Tuve que preguntar por necesidad…

  • Yo: ¿Así que conoce la enfermedad?
  • Mujer alcahueta:  Claro, la Chari, mi vecina del 2º…está mal y toma todo eso para su problema con la depresión…

dibujos-edad-hielo

Se me cayeron las bolsas al suelo. Ahí lo dejo y doy rienda suelta a que imaginéis la cara que se me quedó… :D


Espero haberos entretenido!! Un besitoooooo

2 Comments

  1. Sin comentarios, bueno siii, me parto…….😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂

Me dejarías un comentario? :)